Tus empleados mandan el comprobante al WhatsApp de siempre. Cae ordenado en tu planilla — proveedor, monto, pago, local, cierre de caja y saldo de cada proveedor. Sin cargar nada a mano.
El sistema, la inteligencia artificial que lee los comprobantes y el alojamiento los ponemos y mantenemos nosotros — una sola cuota fija, sin servicios sueltos que administres. Lo único tuyo es una línea de WhatsApp dedicada (una SIM aparte, a tu nombre): así el número queda en tu poder.